¿Y si te dijéramos que un simple estornudo puede revelar cómo se gobierna una ciudad? Cada primavera, millones de personas en Beijing enfrentan una “amenaza invisible”: el polen. No se ve claramente… pero se siente en cada respiración. Ojos irritados, alergias, incomodidad constante. Pero este año, la historia es distinta. De pulverizaciones con “tecnología invisible” a sistemas de monitoreo en tiempo real, Beijing ha decidido hacer algo poco común: intervenir la naturaleza para proteger la vida cotidiana. ¿Hasta dónde puede llegar una ciudad para combatir algo tan difuso como el polen?