Mientras la extrema derecha no deja de crecer y de imponer sus exigencias al PP para formar los gobiernos autonómicos, la izquierda que forma Sumar sopesa la posibilidad de una fuerza conjunta que movilice al electorado y frene el auge de los ultras. En paralelo, Gabriel Rufián reaviva su intención de unificar a todos los grupos de izquierdas, aunque no cuenta ni siquiera con el apoyo de su partido. Además, Pedro Sánchez comparece en el Congreso, por primera vez este año, para dar explicaciones sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gélida. Y el expresidente Felipe González afirma que no apoya a Sánchez y que, él, no pactaría con Vox pero "a mucha más distancia" pactaría con Bildu.