Si a partir de hoy ni PP ni PSOE ponen freno a la carrera desbocada hacia la polarización y el descrédito mutuo, si no miran de frente a los problemas de la gente y se ponen a ello, juntos y sin recelos, la consecuencia ya no es una incógnita es una realidad en Extremadura y en Aragón. Quien gana es ese a quien no le interesa la política ni nuestros problemas y que solo tiene un objetivo, erosionar hasta liquidar nuestra democracia.